Personalmente no me puede interesar menos el tema de la maternidad, y más en una película, pero esta cinta ATRAPA! Desde el minuto uno empieza poco a poco a asfixiar al espectador a medida que lo hace con la protagonista (Rose Byrne está de OSCAR) y cuando llegan los títulos de crédito has empatizado tanto (sin quererlo ni saberlo) que acabas totalmente agotado. Un 8 y poco me parece.