Una ostia de realidad, un grito a la responsabilidad, un llamado al cuidado de lxs ke deberían disfrutar de la infancia sin ninguna responsabilidad ni preocupación.
UN PELICULÓN esencial para entender y reflexionar sobre las realidades ke tantas veces se ignoran.
PD. Enormísima interpretación del chaval (Zain Al Rafeea)