No solemos ver a la actriz Meghann Fahy protagonizar una película de este género. Sin embargo, ha terminado por agradarme y queriendo verla nuevamente en otro título del mismo género.
Aunque, para sorpresa de nadie, no ha conseguido superar las expectativas que, desde que vi el trailer, me hice.
Ya sea por el ritmo tan lento o las vueltas que da, haciendo que el espectador no conecte y se sumerja con la historia.
Al menos, en el desenlace, intentan solucionar todos los problemas que íbamos notando, con un cambio de ritmo frenético e intenso, que, al menos para mí, lograba mantener mi atención.
¿Esperaba algo distinto? Si.
Pero gracias a ese final, no he sentido que haya perdido el tiempo.