Drácula ha tenido infinidad de adaptaciones, tal es la situación, que me cuesta ver algo nuevo en cada una de las adaptaciones que van saliendo.
Aún así es una serie que recomendaría si estás buscando una adaptación o si realmente te gusta este personaje. Pues el actor Claes Bang consigue elevar el personaje con una actuación magistral e inquietante, como cualquier Conde Drácula que se aprecie. Desde su actitud arrogante, su labia para convencer a cualquiera o su genialidad para guiar a las personas a realizar los actos… más estúpidos.
Sin embargo, uno de los grandes puntos negativos sería el desarrollo de la historia, dado que, en solo tres capítulos, quieren meter diferentes épocas para dar un toque de “poderío” al Conde Drácula. Pero termina siendo contraproducente.
Pues no solo estamos ante un ritmo de trama un poco lioso, donde, si no te cuentan en qué época estás, terminas más perdido que un hámster en una rueda de hacer ejercicio. También nos introducen actores una y otra vez en diferentes épocas, lo cual es un tanto confuso a la hora de prestar atención en la serie y no termina siendo creíble.
Y aún así, es una serie con una gran producción y con grandes actores que logra engancharte de una manera increíble… hasta que terminas de ver la miniserie en un solo día.
Además, cuenta con unos efectos especiales bastantes decentes, los cuales son utilizados de la mejor manera. Dejándonos grandes escenas de terror durante los tres capítulos de duración.
Eso sí, ya sea por ser una mera miniserie de tres capítulos o no sé,... pero ese final no termina por convencerme lo más mínimo. Lo siento.