Sorprendentemente me ha gustado la película de sobremesa “Nuestro Secretito” liderada por Lindsay Lohan, porque, aunque me guste este tipo de películas, no daba mucho por Lohan.
No trae nada especial esta película, pero es perfecta para esa tarde de “Nochebuena” mientras haces galletitas con formas de árboles o de personas.
No necesitas nada más, la película pone todo el ambiente navideño que necesitas y te prepara para una de las cenas más intensas del año. Donde te encuentras con un pariente que apenas has visto durante el año y encima de todo te cae mal.
Por otro lado, la trama cierra de una forma que… te gustará. Si es que en este tipo de películas si no cierran bien una historia de romance navideña, dejo de creer en todo.
El retorno de Lindsay Lohan a la industria audiovisual se ha hecho rogar, pero...¡al fin la tenemos de vuelta! A mí no me engaña; a Lindsay le encanta también haber vuelto, se la ha visto muy cómoda haciendo este papel, como si nunca lo hubiera dejado. Me gusta que haya retomado este camino que, tiempo atrás, no acabó de gestionar del todo bien, creo que se merece esta vuelta.
Eso sí, la película no es gran cosa. Está bien para pasar el rato, ya que es la clásica película navideña que no tiene unos acontecimientos de mayor importancia. Lo que sí he de destacar (y quizás es percepción mía) es que no he visto mucha conexión entre los dos protagonistas. Adoro a Ian Harding, para mí siempre será el apuesto Ezra Fitz en Pequeñas Mentirosas. Creo que, por culpa de ello, no he notado que los dos actores sean una buena elección para este elenco, aunque los dos están sensacionales en la película, todo sea dicho.