Una calidad técnica exquisita, una actuación soberbia, sobre todo de Brad Pitt y una historia simple pero bien ejecutada, se unen en un cóctel perfecto para tener un sobresaliente de película.
Si no te gusta la F1 la disfrutas igual, pero si te gusta, lo gozas.
Drama, fiesta, tensión, acción e incluso algún chascarrillo, todo en su justa medida.
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Una calidad técnica exquisita, una actuación soberbia, sobre todo de Brad Pitt y una historia simple pero bien ejecutada, se unen en un cóctel perfecto para tener un sobresaliente de película.
Si no te gusta la F1 la disfrutas igual, pero si te gusta, lo gozas.
Drama, fiesta, tensión, acción e incluso algún chascarrillo, todo en su justa medida.