Esta película destaca no por tener un villano al nivel de La Liga de la Justicia, sino por el protagonismo que otorga a la dinámica entre padres e hijos, y viceversa.
Creo que la elección de Starro es muy acertada: al neutralizar a Batman y Superman sin miramientos, obliga a los jóvenes aprendices a valerse por sí mismos, además de desinhibir a los progenitores de andarse con miramientos con Damian y Jon.
En el apartado técnico, la música es cumplidora pero convencional, mientras que la animación resulta irregular, con alguna escena como la de Krypto en la Fortaleza de la Soledad que deja demasiado que desear; aunque funcional en general.
En definitiva, es una buena propuesta para expandir el universo de DC, presentando con éxito a la generación de héroes que sucede a la Edad de Oro
Cada personaje una historia dentro de la crueldad del cautiverio de Miguel de Cervantes, todos los actores transmiten pena, dolor pero también esperanza.
Y quizás se nota mucho el querer meter una trama homosexual de por medio pero no quita que el hilo conductor es el arte de Cervantes para adaptarse a las situaciones, imaginar y aguantar para sobrevivir un día más.
Una muy buena pelicula que puede hacerse larga si se espera ver una pelicula bélica, pero si esperas una reflexiva o interna, puede hacerse amena.