Pensaba que no podía encontrarme algo más surrealista que lo que vimos en Sharknado.
Me equivocaba.
Debo empezar esta crítica tratando un tema que he visto interesante, como podría ser que “los monstruos” que vamos viendo a lo largo de la película, van siendo cada vez más cutres hasta llegar a un punto que podrían competir de tú a tú con una película de serie z.
Es algo llamativo y que nunca había visto.
Pues una película de este calibre va ofreciendo cutrez desde el minuto uno. Lo hemos podido ver en Sharknado, en Hook o incluso en Piraña, por lo que llama mi atención, dado que le da un toque distintivo dentro de la cutrez.
Por otro lado, los ingredientes principales siguen estando muy presentes; un tornado inexistente, actores que no saben actuar, personajes que dicen ser de la Interpol pero no saben coger un arma, un asesino de marca blanca que logra llegar a este el final de la trama inexplicablemente, varias muertes absurdas.
No puedes pedir nada más a esta película.
Lo tiene todo para que pases un rato agradable y entretenido, hasta llegar a pensar: “No se que estoy haciendo con mi vida”.